La persona dependiente emocionalmente experimenta una intensa carencia afectiva que siente que debe llenar con alguien más y esta cada vez se hace más crónica. En Dios hay solución a cualquier emoción que ponga en peligro nuestra paz.
La persona dependiente emocionalmente experimenta una intensa carencia afectiva que siente que debe llenar con alguien más y esta cada vez se hace más crónica. En Dios hay solución a cualquier emoción que ponga en peligro nuestra paz.