Nadie como Jesús puede ofrecernos un intercambio en el que no arriesgamos nada y ganamos mucho, «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso». Quien más podría decirnos que "echemos toda nuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de nosotros". ¡Sólo en Dios podemos encontrar descanso para nuestra alma! Mateo 11:28-30, 1 Pedro 5:7