Hay una nueva moral que no se predica en iglesias, pero sí en las redes sociales. No tiene sotana, pero sí micrófono y aro de luz. Y repite un mensaje simple, insistente y bastante rentable: si no estás produciendo, estás desperdiciando tu vida.
Hay una nueva moral que no se predica en iglesias, pero sí en las redes sociales. No tiene sotana, pero sí micrófono y aro de luz. Y repite un mensaje simple, insistente y bastante rentable: si no estás produciendo, estás desperdiciando tu vida.