Ya no tenemos porqué andar sin rumbo ni destino, fuimos adoptados por el Padre para formar parte de una gran familia llamada Iglesia. Ya no somos huerfanos, somos hijos de Dios en Cristo !
Ya no tenemos porqué andar sin rumbo ni destino, fuimos adoptados por el Padre para formar parte de una gran familia llamada Iglesia. Ya no somos huerfanos, somos hijos de Dios en Cristo !