En el mensaje de esta semana, aprendimos que La palabra de Dios no es solo para ser leída; también es para ser aplicada a nuestra vida diaria ya que Su palabra es la solución para vivir una vida santa que lo glorifique. Debemos vivir una vida con propósito que busque a Dios diariamente, y podemos hacerlo sometiéndonos a Él y leyendo Su palabra.