Estar desempleado no es sencillo, hay cuentas que pagar, vida social que vivir, gustos que satisfacer, una casa o renta que pagar y / o una familia que mantener y si bien son pocos los que pueden ser desempleados voluntarios, muchos son los involuntarios, que al no encontrar empleo caen en ansiedad, estrés y / o depresión, haciendo más difícil la búsqueda, pues la duda crece y la confianza disminuye, cayendo en un estado de sentirse incapaz.