Chapu Apaolaza analiza el manifiesto impulsado por Pablo Iglesias junto a otros periodistas y activistas de izquierdas contra el “odio y la desinformación”. Para Chapu, la escena tiene algo de ironía involuntaria: quienes han legitimado pactos, silencios y relatos interesados se presentan ahora como guardianes de la esfera pública.
El texto está respaldado por figuras como Rosa María Artal, Mónica Oltra y medios como Canal Red, y denuncia el acoso, la desinformación y la violencia verbal. Pero Chapu contrapone ese discurso con hechos recientes: la salida en semilibertad de Garikoitz Aspiazu, las agresiones a periodistas en la puerta de la cárcel de Martutene y el silencio selectivo ante determinados episodios de intimidación.
El detonante inmediato es la polémica por un comentario de Rosa Belmonte sobre Sarah Santaolalla en televisión. Chapu reflexiona sobre la asimetría moral: mientras se eleva a categoría de amenaza democrática un chascarrillo desafortunado, se minimizan amenazas, coacciones y violencia real cuando el origen no encaja en el relato dominante.
El vídeo se adentra además en la relación entre cultura política, estética y poder simbólico, cuestionando la doble vara de medir con la que se juzgan insultos, bromas, bulos y pactos. ¿Quién define qué es odio? ¿Quién decide qué es desinformación? ¿Y qué papel juega el Gobierno de Pedro Sánchez en la construcción del relato?
Una reflexión incómoda sobre la libertad de expresión, la memoria reciente y la fragilidad del perdón en la vida pública española.
El canal de Chapu Apaolaza combina periodismo, ironía y narrativa visual. Un espacio donde el humor y la reflexión se cruzan para analizar la actualidad con mirada libre y estilo propio.