En ocasiones podemos sufrir de un efecto retardado ante los milagros que Jesús hace en nuestras vidas, pero a pesar de esto Él siempre está dispuesto a esperar hasta nos demos cuenta de lo que ha hecho
En ocasiones podemos sufrir de un efecto retardado ante los milagros que Jesús hace en nuestras vidas, pero a pesar de esto Él siempre está dispuesto a esperar hasta nos demos cuenta de lo que ha hecho