Es normal que ante la mentira nos volvamos incrédulos, pero cuando Jesús nos ha hablado solo con verdad, no podemos ser incrédulos, ante su palabra lo único que debemos hacer es creer.
Es normal que ante la mentira nos volvamos incrédulos, pero cuando Jesús nos ha hablado solo con verdad, no podemos ser incrédulos, ante su palabra lo único que debemos hacer es creer.