Ante las crisis siempre hay angustia y miedo, pero cuando tenemos fe, la crisis es una oportunidad para alegrarnos, porque la prueba desarrolla constancia, desarrolla un aguante alegre.
Ante las crisis siempre hay angustia y miedo, pero cuando tenemos fe, la crisis es una oportunidad para alegrarnos, porque la prueba desarrolla constancia, desarrolla un aguante alegre.