Aquí vemos la importancia de esta mujer, orgullo de la raza humana en el plan de la Salvación, desde el Génesis hasta el Apocalipsis… y yo me pregunto, hermano o hermana que lees esta corta reflexión: ¿Es María una mujer como cualquier otra?… Deja que el Espíritu te hable al corazón.
El Padre la escogió (Lucas 1, 30),
el Hijo tomo carne en sus entrañas (Juan 1, 14)
y el Espíritu Santo encarnó al Hijo de Dios
en su vientre y la cubrió con su sombra (Lucas 1, 35).