El catecismo de Heidelberg
Día del Señor 22
57. ¿Qué consuelo te infunde la “resurrección del cuerpo”?
Que no solo mi alma será inmediatamente elevada hacia Cristo, su Cabeza, luego de esta vida, sino que también este mi cuerpo, levantado por el poder de Cristo, volverá a unirse con mi alma y será transformado a la semejanza del glorioso cuerpo de Cristo.
58. ¿Qué consuelo te infunde el artículo sobre “la vida eterna”?
Que ya que ahora siento en mi corazón el comienzo del gozo eterno, luego de esta vida heredaré la salvación perfecta, la cual “ojo no vio, ni oído oyó, ni ha entrado al corazón del hombre”. Esto será así para que allí alabe yo a Dios por siempre.
Tomado de Ligonier