Segunda parte – sobre la liberación del hombre
Día del Señor 5
12. Si por el justo juicio de Dios merecemos el castigo temporal y eterno, ¿acaso no hay una manera en que podamos escapar de ese castigo y volver a ser recibidos por Dios?
Dios exige que Su justicia sea satisfecha, y, por lo tanto, debemos ofrecer una satisfacción completa, ya sea que la realicemos nosotros mismos u otro.
13. ¿Podemos realizar esta satisfacción nosotros mismos?
De ninguna manera; por el contrario, cada día aumentamos nuestra deuda.
14. ¿Puede hallarse en algún lugar una mera criatura que pueda realizar esta satisfacción por nosotros?
No, pues, en primer lugar, Dios no castigará a ninguna otra criatura por el pecado que el hombre ha cometido; además, ninguna mera criatura puede soportar el peso de la eterna ira de Dios contra el pecado y librar a otros de ella.
15. Entonces, ¿qué clase de mediador y redentor es el que debemos buscar?
Uno que sea un verdadero hombre y perfectamente justo, pero al mismo tiempo, más poderoso que todas las criaturas. Es decir, uno que también sea verdadero Dios.