LA VOLUNTAD DE ÉL, NO LA DE USTED
A ESTAS ALTURAS, su ayuno le ha llevado por diferentes emociones y niveles de la presencia de Dios. Está comenzando a ver la recompensa de haber humillado su carne y que solo puede tener lugar durante un ayuno. Está muriendo a sus propios deseos y su voluntad, y sintiendo los deseos del corazón de Él que le llenan y le impulsan hacia grandes cosas. ¡Continúe en este viaje!
Las propiedades de Dios rara vez son nuestras prioridades. Esa es la diferencia entre la naturaleza del hombre y la naturaleza de Dios. Él hasta así lo dijo: “Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra!” (Isaías 55:9, NVI). Por tanto, ¿cómo nos situamos nosotros mismos para oír de Dios? ¿Cómo nos liberamos de nuestros propios deseos a fin de conocer su voluntad? Bien, puedo decirle por experiencia de primera mano que el ayuno hace que tome esa espada de la Palabra de Dios y separe lo que usted “quiere” de lo que usted “necesita”.
Cuando usted ayuna y se santifica para Dios, ¡le quita de la orilla y le lleva a los milagros! Hay demasiadas personas en el borde de lo que Dios está haciendo, pero no las suficientes que estén firmemente en el centro de su voluntad. ¿Quiere usted que las cosas cambien en su hogar? Usted es el sacerdote de su casa: ayune, santifíquese, y adopte una postura firme en el centro de la voluntad de Dios. Cuando su familia le vea saliendo del borde de la mera “religión de domingo” y entrando en el centro de lo que Dios está haciendo, ellos seguirán y encontrarán la dirección de Dios para sus vidas.
Usted debería estar unido a un cuerpo local de creyentes en lugar de solamente tratar de encontrar su propio camino. Si hubo alguna vez un tiempo en que necesitábamos cruzar juntos, adoptar una postura firme y unida contra el pecado en este país, es ahora. Nos necesitamos los unos a los otros. Necesitamos un espíritu de estar unidos. Necesitamos un espíritu de confianza. Necesitamos un espíritu de unidad. Necesitamos un espíritu de compasión los unos por los otros.