Dirigir sus oraciones
PABLO DIJO que las armas de nuestra milicia “no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas” (2 Corintios 10:4). Y tales armas necesitan ser afiladas para dar adecuadamente en el blanco. En Mateo 17, los discípulos estaban frustrados porque no pudieron echar fuera al demonio del cuerpo del muchacho. Jesús explicó: “Pero este género no sale sino con oración y ayuno” (v. 21). Entre otras cosas, el ayuno le ayuda a enfocarse y a dirigir sus oraciones con más eficacia.
Me encanta la afirmación que Jesús hizo en Juan 10:27: “Mis ovejas oyen mi voz” (énfasis añadido). Así es como Él nos creó. El nos habla, y nosotros somos capaces de oírle hablar. ¿Quiere oír la voz del Creador? ¿Quiere conocer a Jesús más profundamente? ¿Quiere saber la dirección que el desea que usted tome en la vida? Yo sí.