Normalmente se ha asociado el psicoanálisis con una visión pesimista del ser humano. Una vez que el psicoanálisis se había asentado en Europa, fueron apareciendo otras propuestas de esta corriente psicológica, algunas de las cuales enfatizaban nuestra capacidad para llegar a ser libres y decidir nuestra trayectoria vital. El psicoanálisis humanista de Erich Fromm es un ejemplo de ello. Una de las cualidades más preciosas del ser humano, su espontaneidad, indica el camino a la realización auténtica del yo, según indicaba Erich Fromm.