Para Dina Boluarte no era posible una luna de miel. Hubo protestas en el país, el gobierno las reprimió dejando muertos y heridos, y naufragaron todas las salidas a la crisis. En el camino, el Congreso se resistió a adelantar elecciones, vino el ciclón Yaku, y caímos en el letargo, a la espera del 2026 para volver a girar la ruleta electoral.
La esperanza es salir del hoyo o hundirnos más en el abismo.