No sean perversos, no estigmaticen a los millones de compatriotas que trabajando de sol a sol, lejos de sus hogares, le han aportado en los últimos 20 años un cambio de status a sus familias trabajando en otros países para enviar remesas.
No sean perversos, no estigmaticen a los millones de compatriotas que trabajando de sol a sol, lejos de sus hogares, le han aportado en los últimos 20 años un cambio de status a sus familias trabajando en otros países para enviar remesas.