En Tierra Adentro propusieron un juego literario, la creación colectiva de un escritor ficticio. Para ello convocaron a distintas plumas y pinceles que bajo la premisa de lo lúdico del humor concibieron una biografía imaginaria. La única condición fue la siguiente: que dicho autor estuviera cumpliendo 100 años de nacido el resultado es un rompecabezas que El lector (oyente) debe acomodar para fabricarse su propio personaje. Ilustración de Karen Aguilar.