Dime que te elimine y lo haré… pero me lo tienes que decir tú. Ella y su voz y se despierta esa forma de control tan asquerosamente loca que tiene sobre mi…
Pero como te voy a decir yo eso, si solo quiero escuchar tu voz cerquita y vivir eternamente en ella.
No puedo decirte eso. Soy incapaz de pronunciar esas palabras. Ni aunque me destroces por dentro y me claves un puñal cada vez que me bañas en el silencio de tu indiferencia…
Esta conexión es mutua. Lo sé desde el puto minuto uno. Es mutua. Es bonita y a través de las conversaciones se está convirtiendo en sana. Pero no es nada más que eso. Una mentira de verdad pero sin sitio, ni lugar para vivir, ni existir en la realidad…