El Apóstol Pablo, enseña acerca de las ofrendas. El pueblo desconoce lo que es ofrendar. La ofrenda es la acción voluntaria de un creyente, que tiene amor a Dios y da con alegría; para la Obra de Dios y para su prójimo, sin acepción de personas. En cambio el mundo egoísta, se acostumbra al consumo: mientras más tiene, más gasta sin necesidad; y no ayuda, al que realmente necesita.