Dios dijo que íbamos a tener al Consolador para siempre; que nos fortalece, nos guía y nos recuerda las palabras que Cristo habló. Dios da su Espíritu Santo a los que le obedecen. La persona que está en santidad y obedece la Palabra de Dios, puede pedir y recibir el Bautismo del Espíritu Santo. Esto es un poder sobrenatural sobre los demonios para trabajar bien en la Obra de Dios.