Una doctrina fundamental para nuestra salvación: la encarnación. No hay salvación sin un representante divino y humano, por eso, afirmamos que el Hijo de Dios, que es Dios, también es hombre. Enviad vuestras dudas o sugerencias a: [email protected]
Una doctrina fundamental para nuestra salvación: la encarnación. No hay salvación sin un representante divino y humano, por eso, afirmamos que el Hijo de Dios, que es Dios, también es hombre. Enviad vuestras dudas o sugerencias a: [email protected]