El Salmo 47 es la exaltación y alabanza a Dios como Rey soberano sobre toda la tierra. Se destaca la grandeza y el poder de Dios, así como la importancia de su reinado y su dominio sobre todas las naciones. El Salmo invita a la adoración y la reverencia hacia Dios, reconociendo su autoridad y su majestad. También muestra la confianza en que Dios reinará para siempre y nos guiará en la justicia y la paz.