El milagro había ocurrido: Dios se hizo hombre, empezó la historia de nuestra Redención; por fuera del radar de los poderosos y religiosos, al mejor “estilo Dios” y sin que nadie entienda bien cómo o por qué, el “Hijo de Dios” duerme recostado en un establo de Belén, donde come el ganado: DIOS EN PAÑALES