Los que somos fieles a Dios y somos atribulados por causa del Evangelio; siempre seremos consolados por l. Y seremos premiados con vida eterna, en bellas moradas y algo grande maravilloso e indecible: la eterna presencia de Dios y sus ngeles. Pero Dios dar la justa retribucin, a los que persiguen a su Iglesia y no obedecen el Evangelio: sern excluidos de la presencia de Dios.