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07 de febrero de 2021
Este pasaje, uno de los mejor trenzados del evangelio, puede titularse día de sanaciones o, desde nuestra perspectiva, curar en tiempo de pandemia". También puede ser “echarnos la mano”
Consta de tres partes:
1.Curar en casa, abrir en ella un lugar para la suegra. Curar es crear un espacio de fraternidad y vida, empezando (en este caso) por la suegra, antes enferma, marginada. Que sea la primera que se pone en pie y anima a los demás como parte de una comunidad.
2. Sanar en la calle, visibilizar a todos los enfermos: Que salgan de su oscuridad y que se vean, que no estén escondidos en la noche del miedo y la exclusión... Curar es echarnos la mano, sin diferencia por economía, ni por sanidad pública o privada. Jesús ofrece desde la calle una sanidad universal; éste es el principio de su mensaje y camino.
3. Sanar el entorno, saliendo a las las "aldeas" y suburbios de Galilea y del mundo entero... No crear círculos privados de salud enferma, hospitales y vacunas para algunos, vacunas para todos… como quería Pedro (primer sanador particular de la iglesia). Salir gratis al mundo, como signo y principio de curación en tiempos de pandemia; éste es el mensaje del evangelio del domingo, como indicará el comentario que sigue.
14 de febrero de 2021
Mi título puede parecer “escandaloso”, pero el texto de Marcos es aún más escandaloso
El evangelio empieza presentando a un enfermo “impuro” (marginado) a quien el sistema de salud, controlado de un tipo de “sacerdotes”, expulsa (no cura), de forma que el pobre malvive fuera de todos los caminos, sin hospital, ni curación, ni iglesia.
El enfermo (paria, impuro, apestado) grita a Jesús y le dice “si quieres, puedes curarme”, porque él sabe algo que Jesús aún no sabía de un modo consciente: que este tipo de enfermedad se puede curar, si se toca de verdad, si se abraza y acoge, aunque para ello hay que arriesgarse, superando unas normas de tipo social sacro-sanitario.
Jesús se arriesga y así toca, acoge y cura al apestado, pero al descubrir las consecuencias de su gesto se enoja, de una forma que parece escandalosa. ¿Contra quién: Contra el enfermo, contra la sociedad sacral egoísta, cerrada en sí, ¿contra su labor mesiánica?
El texto no dice las razones del enfado, pero añade que, como queriendo detener las consecuencias de su gesto, Jesús manda al enfermo presentarse ante los sacerdotes (autoridades socio-sanitarias), para que ratifiquen su curación y le entreguen la “cartilla” de sano (bien vacunado).
Puro legalismo… fanáticos que hacen cultos y solo piensan que en sus lugares hay sanación…. Y ellos no van a los enfermos…
Jesús le cometa a que se muestre con los legalistas..., pero el enfermo no va, sino que empieza a pregonar por todas partes lo que ese Jesús ha hecho, que es curarle tocándole y acogiéndole con sus propias manos.
Jesús queda así también “manchado”, bajo vigilancia de “mala gente”, gente impura, que no acepta las normas sanitarias de un sistema que había expulsado al leproso sin poder curarle… Por eso tiene que andar escondido, alejado de la “policía” del sistema bajo el que ahora, como antes, sufre y muerte el leproso.
By Comunión07 de febrero de 2021
Este pasaje, uno de los mejor trenzados del evangelio, puede titularse día de sanaciones o, desde nuestra perspectiva, curar en tiempo de pandemia". También puede ser “echarnos la mano”
Consta de tres partes:
1.Curar en casa, abrir en ella un lugar para la suegra. Curar es crear un espacio de fraternidad y vida, empezando (en este caso) por la suegra, antes enferma, marginada. Que sea la primera que se pone en pie y anima a los demás como parte de una comunidad.
2. Sanar en la calle, visibilizar a todos los enfermos: Que salgan de su oscuridad y que se vean, que no estén escondidos en la noche del miedo y la exclusión... Curar es echarnos la mano, sin diferencia por economía, ni por sanidad pública o privada. Jesús ofrece desde la calle una sanidad universal; éste es el principio de su mensaje y camino.
3. Sanar el entorno, saliendo a las las "aldeas" y suburbios de Galilea y del mundo entero... No crear círculos privados de salud enferma, hospitales y vacunas para algunos, vacunas para todos… como quería Pedro (primer sanador particular de la iglesia). Salir gratis al mundo, como signo y principio de curación en tiempos de pandemia; éste es el mensaje del evangelio del domingo, como indicará el comentario que sigue.
14 de febrero de 2021
Mi título puede parecer “escandaloso”, pero el texto de Marcos es aún más escandaloso
El evangelio empieza presentando a un enfermo “impuro” (marginado) a quien el sistema de salud, controlado de un tipo de “sacerdotes”, expulsa (no cura), de forma que el pobre malvive fuera de todos los caminos, sin hospital, ni curación, ni iglesia.
El enfermo (paria, impuro, apestado) grita a Jesús y le dice “si quieres, puedes curarme”, porque él sabe algo que Jesús aún no sabía de un modo consciente: que este tipo de enfermedad se puede curar, si se toca de verdad, si se abraza y acoge, aunque para ello hay que arriesgarse, superando unas normas de tipo social sacro-sanitario.
Jesús se arriesga y así toca, acoge y cura al apestado, pero al descubrir las consecuencias de su gesto se enoja, de una forma que parece escandalosa. ¿Contra quién: Contra el enfermo, contra la sociedad sacral egoísta, cerrada en sí, ¿contra su labor mesiánica?
El texto no dice las razones del enfado, pero añade que, como queriendo detener las consecuencias de su gesto, Jesús manda al enfermo presentarse ante los sacerdotes (autoridades socio-sanitarias), para que ratifiquen su curación y le entreguen la “cartilla” de sano (bien vacunado).
Puro legalismo… fanáticos que hacen cultos y solo piensan que en sus lugares hay sanación…. Y ellos no van a los enfermos…
Jesús le cometa a que se muestre con los legalistas..., pero el enfermo no va, sino que empieza a pregonar por todas partes lo que ese Jesús ha hecho, que es curarle tocándole y acogiéndole con sus propias manos.
Jesús queda así también “manchado”, bajo vigilancia de “mala gente”, gente impura, que no acepta las normas sanitarias de un sistema que había expulsado al leproso sin poder curarle… Por eso tiene que andar escondido, alejado de la “policía” del sistema bajo el que ahora, como antes, sufre y muerte el leproso.