Cuando las cosas no van bien, ¿Cómo le dices a Dios que no estás contento con lo que está haciendo en tu vida? Y aunque sabes que Él gobierna sobre ella ¿Cómo le dices que te está lastimando, que estás sufriendo?. Si no sabes cómo, los lamentos proveen para nosotros una manera de orar y acercarnos a Dios en nuestros momentos de dolor.