Lo primero que deberíamos poner en práctica es el reconocimiento y aceptación de la Presencia de Dios en nosotros y en todo. De percibir alguna imperfección, invoca a la Presencia y mantén la paz, así le abres la puerta a la bendición que desees.
Libro: Pláticas del YO SOY.
Ser divino: Saint Germain.