Muchas personas estuvieron al borde de la muerte; y hoy estn vivas: Dios les brind una nueva oportunidad. Dios intervino, para que conocieran su Palabra y no se vayan al Infierno. Dios no quiere que alguien se pierda, que sufra; ms bien, anhela que todos procedan al arrepentimiento y salven su alma. Todos estamos en los caminos de Dios, por este su inmenso amor y misericordia.