No importa que tan grande puedan llegar a ser nuestros errores, si nos acercamos a Dios con un corazón sincero, Él se conmueve y está dispuesto siempre a mostrarnos su misericordia. (2 Crónicas 33:10-16)
No importa que tan grande puedan llegar a ser nuestros errores, si nos acercamos a Dios con un corazón sincero, Él se conmueve y está dispuesto siempre a mostrarnos su misericordia. (2 Crónicas 33:10-16)