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Hoy nos sentamos juntas a hablar de algo que muchas hemos sentido alguna vez: “Dios guarda silencio”. Y la verdad del episodio es poderosa: Dios todavía habla… pero la pregunta es si yo estoy escuchando.
En este capítulo abrimos el corazón con honestidad: hay etapas donde sentimos que Dios nos habla clarísimo, y otras donde, por la vida, las preocupaciones, el ruido, las distracciones o incluso por alejarnos de la comunión constante, parece que la voz se apaga… pero en realidad no se apaga Dios: se sube el volumen de todo lo demás.
📖 Juan 10:27 nos lo recuerda: “Mis ovejas oyen mi voz, yo las conozco y ellas me siguen.”
No es solo oír… es reconocer, seguir, responder.
📖 Y Apocalipsis 3:20 nos confronta con ternura: Dios no solo toca… también habla. Está a la puerta llamando, esperando que le abramos. Y no quiere entrar como invitado pasajero, quiere entrar como Padre que se queda: “entraré… y cenaré con él.”
¿A quién invitas tú a cenar? A quien amas. A quien conoces. A quien quieres cerca. Así es Dios contigo.
También vemos un ejemplo precioso en 1 Samuel 3: Samuel escucha una voz, se levanta, responde… y aprende a decir: “Habla, que tu siervo escucha.”
Porque sí, Cebolla: no basta con escuchar… hay que obedecer, accionar, seguir la guía. Si no, poco a poco dejamos de reconocer su voz.
Hoy quitamos una capa importante:
🧅 Capa por capa: Dios no guarda silencio. A veces soy yo la que está tan llena de ruido que ya no lo percibo.
Y por eso el llamado del episodio es simple y profundo:
✨ baja el volumen (de redes, preocupaciones, prisas, voces externas)
✨ quédate quieta (Salmo 46:10)
✨ abre la Palabra
✨ y dile como Samuel: “Aquí estoy. Habla.”
En los comentarios hablamos de heridas por religión, de jóvenes alejados, de dudas al leer la Biblia sin sentir nada… y lo repetimos como una verdad que sana: Dios habla de formas distintas a cada corazón, pero siempre con amor, con verdad y con propósito.
Cebolla, si hoy te llevas algo, llévate esto:
Dios sigue hablando.
Solo necesito hacer silencio… y estar dispuesta a obedecer lo que Él diga.
Nos escuchamos el próximo miércoles en Cebollas Club, en punto de las 6:00 pm, por Convergente Radio.
Escúchanos en vivo en Convergente Radio – www.convergenteradio.com
By Cebollas ClubHoy nos sentamos juntas a hablar de algo que muchas hemos sentido alguna vez: “Dios guarda silencio”. Y la verdad del episodio es poderosa: Dios todavía habla… pero la pregunta es si yo estoy escuchando.
En este capítulo abrimos el corazón con honestidad: hay etapas donde sentimos que Dios nos habla clarísimo, y otras donde, por la vida, las preocupaciones, el ruido, las distracciones o incluso por alejarnos de la comunión constante, parece que la voz se apaga… pero en realidad no se apaga Dios: se sube el volumen de todo lo demás.
📖 Juan 10:27 nos lo recuerda: “Mis ovejas oyen mi voz, yo las conozco y ellas me siguen.”
No es solo oír… es reconocer, seguir, responder.
📖 Y Apocalipsis 3:20 nos confronta con ternura: Dios no solo toca… también habla. Está a la puerta llamando, esperando que le abramos. Y no quiere entrar como invitado pasajero, quiere entrar como Padre que se queda: “entraré… y cenaré con él.”
¿A quién invitas tú a cenar? A quien amas. A quien conoces. A quien quieres cerca. Así es Dios contigo.
También vemos un ejemplo precioso en 1 Samuel 3: Samuel escucha una voz, se levanta, responde… y aprende a decir: “Habla, que tu siervo escucha.”
Porque sí, Cebolla: no basta con escuchar… hay que obedecer, accionar, seguir la guía. Si no, poco a poco dejamos de reconocer su voz.
Hoy quitamos una capa importante:
🧅 Capa por capa: Dios no guarda silencio. A veces soy yo la que está tan llena de ruido que ya no lo percibo.
Y por eso el llamado del episodio es simple y profundo:
✨ baja el volumen (de redes, preocupaciones, prisas, voces externas)
✨ quédate quieta (Salmo 46:10)
✨ abre la Palabra
✨ y dile como Samuel: “Aquí estoy. Habla.”
En los comentarios hablamos de heridas por religión, de jóvenes alejados, de dudas al leer la Biblia sin sentir nada… y lo repetimos como una verdad que sana: Dios habla de formas distintas a cada corazón, pero siempre con amor, con verdad y con propósito.
Cebolla, si hoy te llevas algo, llévate esto:
Dios sigue hablando.
Solo necesito hacer silencio… y estar dispuesta a obedecer lo que Él diga.
Nos escuchamos el próximo miércoles en Cebollas Club, en punto de las 6:00 pm, por Convergente Radio.
Escúchanos en vivo en Convergente Radio – www.convergenteradio.com