Muchos de nuestros fracasos ocurren debido a que nos hemos creído sabios, hemos dejado de lado los consejos de Dios y no nos hemos sometido bajo su soberanía.
Muchos de nuestros fracasos ocurren debido a que nos hemos creído sabios, hemos dejado de lado los consejos de Dios y no nos hemos sometido bajo su soberanía.