En este episodio exploramos cómo Dios actúa en medio de nuestros quebrantos. La vida nos hiere, pero Jesús vino a restaurar lo que está roto y a destruir las obras del diablo, quien es el causante de nuestro dolor. Aunque el sufrimiento es real, en Dios encontramos sanidad, esperanza y un nuevo comienzo. Él no nos deja en nuestra ruina, sino que nos levanta, nos sana y nos recuerda que en Sus manos, hasta lo más roto puede ser restaurado.