El Señor no tarda su promesa, pero es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno se pierda, sino que todos procedan al arrepentimiento. 2 Pedro 2.9
El Señor no tarda su promesa, pero es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno se pierda, sino que todos procedan al arrepentimiento. 2 Pedro 2.9