Las creencias y rituales que rodean a estos dioses son el centro de la religión del Antiguo Egipto. La Diosa Isis fue de las principales, se creía que ayudaba a los muertos a entrar en la otra vida y se la consideraba la madre divina del faraón, a quien se le identificaba con el dios Horus. Su ayuda materna fue invocada en encantamientos de curación para beneficiar a la gente común.