A veces nuestro corazón está en el futuro ansioso, preocupado, o quizás se encuentra en el pasado amargado y con resentimiento por cosas que pasamos. Por lo anterior, no disfrutamos hoy de Dios. Dios quiere que disfrutemos de El hoy y seamos libres de las ataduras negativas con el pasado y con el futuro.