La humanidad no tiene necesidad de drigas para acceder a los paraísos extra sensoriales, el orgasmo le permite integrarse al infinito mundo del placer, aunque el momento sea tan breve como la existencia de un relámpago.
La humanidad no tiene necesidad de drigas para acceder a los paraísos extra sensoriales, el orgasmo le permite integrarse al infinito mundo del placer, aunque el momento sea tan breve como la existencia de un relámpago.