El salmista nos lleva a una reflección personal que nos enseña a tratar con las dificultades, con las tormentas de la vida, con el temor, con el terror y la desesperación.
El salmista nos lleva a una reflección personal que nos enseña a tratar con las dificultades, con las tormentas de la vida, con el temor, con el terror y la desesperación.