Como Cristianos, debemos siempre cuidar nuestra actitud ante la presencia de Dios, Algunos se sienten muy merecedores y que Dios tiene la obligación de darles todos sus caprichos. Otros piensan que son indignos de acercarse a un Dios Santo y justo. Otro tipo de personas, son indiferentes ante la presencia de Dios. Pero Dios se acerca a aquellos que lo buscan con un anhelo ferviente y dispuestos a entregarlo todo por entrar en su presencia y adorarlo, sabiendo que vivimos para alegrar el corazón de Dios.