Resurrección marca el Camino para que los hombres lleguen un día al
Cielo. Hoy es IV Domingo de Pascua, también conocido como Domingo
del Buen Pastor, ya que el Evangelio que se lee en las Misas de esta
jornada, está tomado de San Juan y alude a esto.
Jesús, en el
Pasaje evangélico, consuela a la gente necesitada que sufre y se
muestra como El Buen Pastor que va por delante de las ovejas y da la
vida por ellas. Cristo es la Única Puerta por la que se puede
acceder al Cielo. Es la apertura estrecha que conduce a la Vida
Verdadera, mientras que el camino de la perdición es más amplio.
Así cumple la Voluntad del Padre de que no se pierda ninguno sólo
de esos pequeños. A esto añade que Él es la Voz que oyen las
ovejas y le siguen porque les lleva a encontrar pastos abundantes. El
Maestro contrapone esto a los asalariados que ven venir al lobo y
huyen dejando abandonado a todo el rebaño.
La misión del Salvador es
acercar al redil a otras ovejas que no son de este aprisco para que
conozcan la Auténtica Vida. Esta alegoría se prefigura en el
Antiguo Testamento. Yavé llama a Abrahán que sale de Ur con sus
rebaños.
Moisés pastoreaba las ovejas de su suegro Jetró, cuando
ve a Dios en la zarza que ardía sin consumirse. Esto mismo ocurre
con David y algunos profetas. Entre ellos se encuentra Amós. Los
primeros cristianos toman muy en serio y con Fe este Símbolo.
De
hecho, en las catacumbas hay muchas pinturas y frescos que aluden a
un joven que lleva cargada sobre los hombros la oveja que se le ha
escapado. Y en este Domingo celebramos la Jornada Mundial de Oración
por las Vocaciones y las Vocaciones Nativas. El lema de este año
2025 es: “Para el Señor, en los hermanos”.