¿Quién dijo que no se puede ser sacerdote y emprendedor a la vez?
Jorge Ávila o "Buki" -como lo conocen sus amigos- es la prueba de que sí lo es y de que es alcanzable seguir todas nuestras convicciones sin perder nuestro enfoque. El también corredor ha logrado cumplir con su vocación y además desarrollar una empresa que produce hasta dos toneladas de miel al mes. Escucha su historia en Prohibido Rendirse.