En este episodio de Mariliendres nos batimos en duelo. Literalmente… y literariamente. Porque hubo un tiempo en que una mala crítica, un rumor o un desamor podían acabar al amanecer, con padrinos, pistolas y el honor en juego. Hablamos de escritores que llevaron el duelo a la práctica —Pushkin, Proust o Byron— y de otros que lo libraron en el papel, convirtiendo la literatura en su campo de batalla.