EL GUIÓN ESTÁ EN EL BLOG
Dvorák recibió lecciones de piano, órgano y violín de su profesor de alemán Antonio Liehmann. Liehmann también enseñó al joven muchacho teoría de la música y le presentó a los compositores de la época. Dvorák tenía mucho respeto por su maestro, a pesar de que éste tenía un carácter bastante duro. Liehmann fue el organista de la iglesia de Zlonice y a veces dejaba a Dvorák que tocara en los servicios. A la edad de 16 años y bajo la insistencia de Liehmann y Zdenek, František permitió a su hijo convertirse en un músico, con la condición de que fuera organista. Cuando su tío no pudo mantenerle por más tiempo, trabajó en la orquestina de Karel Komzák como medio de ganarse la vida, y llegó a adquirir cierta reputación como intérprete. En 1886 pasó a la orquesta del Teatro Nacional de Praga que dirigía Bedrich Smetana.