La única forma de hacerlo y alcanzar esa promesa es por medio del ARREPENTIMIENTO genuino, ir a la cruz y abrazar al Señor recibirlo como Salvador y redentor.
La única forma de hacerlo y alcanzar esa promesa es por medio del ARREPENTIMIENTO genuino, ir a la cruz y abrazar al Señor recibirlo como Salvador y redentor.