En su sacrificio Jesús llevó el castigo de nuestra paz, allí Él en su humanidad llevó nuestra enfermedad y dolor para darnos sanidad divina en todo nuestro ser.
En su sacrificio Jesús llevó el castigo de nuestra paz, allí Él en su humanidad llevó nuestra enfermedad y dolor para darnos sanidad divina en todo nuestro ser.