El presidente de EE.UU, Joe Biden, decide de manera unilateral congelar y tomar los $7000 millones en fondos afganos retenidos en bancos estadounidenses, para que en teoría, queden fuera del alcance del Talibán luego de tomar el poder en cuestión de días, tras la retirada de las tropas de EE.UU. del territorio afgano.