En 2019, la crisis política en Venezuela puso a prueba a la OEA y su futuro. El grupo se dividió con sus posturas y situación similar (de guion y de factura) ha acontecido en Nicaragua y Bolivia. Pero a finales de 2021, los centroamericanos anunciaron su retiro de la Organización, y esta medida acaba de ratificarse incluyendo la clausura de la sede de la OEA en Managua.