Desde que estalló la crisis de Siria en el año 2011, se han impulsado diferentes cumbres e iniciativas diplomáticas con el objetivo de lograr un acuerdo político duradero entre los diversos actores que forman parte del conflicto bélico. En 2017, se lanza el proceso de Astaná, con Irán, Rusia y Turquía como garantes celebrando así su primera ronda de diálogos, y a la fecha, ya han sido unas 18 rondas de este proceso.