7 años permaneció cerrado el paso fronterizo entre Venezuela y Colombia, generando un sin fin de afectaciones al comercio y la vida de los ciudadanos de ambos lados que para la época del año 2008 llegó a registrar unos $7.200 millones anuales. Lo cierto es que gradualmente, ambos empezarán a reconstruir esas relaciones resquebrajadas en los últimos años y que traerán beneficios para variados sectores como el agroindustrial, el comercio, la siderúrgica y la salud.